1) AYÚDALE A SOCIALIZAR

Enséñale a tu cachorro que el mundo es un lugar seguro y feliz.
El nombre formal para este proceso es “socialización”, y significa exponer a tu cachorro a muchos lugares, imágenes, sonidos, superficies, humanos y otros animales, y asegurarse de que se divierta mientras lo hace.
Debes darle una asociación positiva con el mundo y todas las cosas que probablemente encontrará en su vida canina.

La ventana principal de socialización es alarmantemente pequeña: de tres a cuatro semanas a aproximadamente 13 a 14 semanas.

Lleva a tu cachorro a lugares seguros, las fiestas ruidosas y las calles concurridas no son una buena idea. Las pequeñas reuniones, grupos de niños y clases de cachorros bien manejadas ayudan mucho. Busca negocios que acepten mascotas y llévalo de compras contigo.

Si tu cachorro parece temeroso en cualquier momento, aléjalo del estímulo que le causa miedo, déjalo observar desde una distancia segura y dale ricas golosinas para ayudarlo a tener una buena asociación con lo que está viendo. Ten siempre presente las cosas con las que puedes ayudarlo a sentirse más cómodo haciendo sesiones enfocadas de condicionamiento.