Perro Viejete Corralet

¿Os cuento un cuento perruno cachorros?

Frecuentemente comentamos temas de interés sobre cachorros y perros jóvenes, pero hoy queremos hablaros de la última etapa de la vida de nuestros amigos de cuatro patas.

Son muchos los años de experiencia del centro de cría y selección Corralet por lo que más de uno de vosotros os encontrareis en esta situación: vuestra mascota ha envejecido, ya no corre y juega como antes o tiene los achaques propios de la edad.

La Tercera Edad en Nuestras Mascotas: Cada Vez Más Común

Actualmente, la longevidad de nuestras mascotas se ha visto incrementada gracias a los cuidados que reciben: alimentación de buena calidad, actuaciones veterinarias preventivas, hábitos saludables… haciendo que podamos disfrutar más y mejor de nuestro can.

Un perro adulto pasa a ser considerado senior o geriátrico aproximadamente a los 7 años si es de raza grande, mientras que los de razas más pequeñas se establecen sobre los 10 años. Todo esto varía en función de la alimentación y medidas para la prevención de enfermedades que haya recibido durante toda su vida influyendo enormemente en la esperanza y calidad de vida durante sus últimos años.

El envejecimiento hace que se produzcan cambios físicos y metabólicos en nuestro animal como:

  • Disminución de la actividad y aumento de peso, sobre todo tejido graso.
  • Cambios en el pelo. Se vuelve más áspero y con menos brillo.
  • Cambios en la piel. Se engrosa, pierde elasticidad, se vuelve grasienta al tacto y aumenta el olor corporal.
  • Cambios en las horas de sueño. Las siestas son más frecuentes y deambulación nocturna.
  • Pérdida de masa muscular y aumento de grasa.
  • Disminución de la higiene y aseo corporal.
  • Disminución de los sentidos de la vista y oído.
  • Alteraciones dentales. Pérdida de piezas dentarias, aumento de sarro, enfermedad periodontal y gingivitis.
  • Problemas en el aparato locomotor. Menor capacidad para correr o caminar, subir o bajar escaleras o saltar.
  • Disminución del estado de alerta.

Junto a estos cambios habituales debidos a la edad pueden aparecer otras enfermedades o patologías que alteren o perjudiquen la calidad de vida de nuestra mascota por lo que, una vez más, la visita al veterinario es muy recomendable. Los controles geriátricos periódicos nos darán una visión global del estado de salud de nuestro perro y nos permitirán atajar las enfermedades, si las hubiera, en sus fases más tempranas, impidiendo su avance y mejorando la calidad y esperanza de vida de nuestro compañero.